Un Pingüino en mi ascensor
 
El Pingüino y las Pingüinettes    El Mejor dúo español de todos los tiempos (musicalmente hablando, no contamos a los hermanos Calatrava, ni a Tip y Coll) - Un pingüino en mi Ascensor.
   De todas formas hay que decir que en sus principios, cuando aún no existía ni la idea del nombre, esa época ancestral, cuando los dioses del Olimpo aún estaban en la tierra... (Vale, se me ha ido la olla); hablamos de los años 80, con su Tejero, su "Un, Dos, tres", su Movida Madrileña, el lado mas rock de Barcelona, grupos musicales como Alaska y los pegamoides, Aviador Dro, Nacha Pop, Paraíso, y otros muchos, un chico llamado José Luís Moro (Junio 1965) estaba sólo en su nueva y ardua faceta de componer canciones. Y no lo hacía nada mal, y eso que disponía, solamente de un órgano portátil con ritmos.
   Tal y como se desprende del propio José Luís su primera aparición pública es en 1985, en julio concretamente (linda criatura de 20 años y estudiando una carrera), aprovechando que sus padres no estaban en casa, se pega un fiestorro con sus amigos y presenta doce de sus temas. En esa ocasión se hacía llamar "El Pingüino Esmeralda".
   Debido a esa primera actuación, se envalentona y se presenta a un concurso musical (ya como Un Pingüino en mi Ascensor) donde llega a semifinales, y pasado poco tiempo una maqueta suya que corre por radios, le lleva a grabar su primer disco "Un Pingüino en mi Ascensor" -Mayo 1987- , y eso que usaba un casiotone como único compañero.
   Y sí señores, tuvo éxito, así que le propusieron grabar otro disco, y escogió a Mario Gil como productor (gran acierto), del que sale una joya como es "El balneario" -Mayo 1988-. Cabe destacar que su lenguaje está plagado de guiños localistas, algunos sólo reconocibles para los que viven en su mismo entorno madrileño.
   Todo iba viento en popa, se le unen las Pingüinettes (de ahí el dominio de esta página), saca otro disco "Disfrutar con las desgracias ajenas" -junio 1989-. Y un cuarto "La sangre y la televisión" -septiembre 1990-. A partir de ese momento, las compañías dejan de apoyar un montón de proyectos musicales, y sólo van sobre seguro (y aún dura para muchas, no se dan cuenta que si no se renuevan, morirán como dinosaurios).
   Así es como de forma intermitente, y en nuevas compañías, aparece "En la variedad está la diversión", "Pingüimatic" un directo que devolvía a UPEMA a la escena musical, y "Piromanía" editado en 2004, y en el que aparecemos en los agradecimientos -¡gracias!-, que los lleva a llenar alguna sala de conciertos en Madrid y Barcelona, así como otras poblaciones de la geografía española. Y viendo la gente de Sudamérica y Norteamérica, que siguen la evolución de este grupo nos atrevemos a decir que más de una sala Neoyorquina y de México DF llenaría (o al menos no quedaría vacía).
   Una vez llegados hasta aquí, lo primero que se le viene a uno a la cabeza es, ¿Qué poco trabajo que tienen algunos, no? Evidentemente, ¿a quien le entra en la cabeza que alguien pueda haber estado perdiendo el tiempo de esta manera? Con la cantidad de páginas güeb que pueden hacerse, de contenidos interesantes y útiles. Pero, claro, nosotros llegamos a otra conclusión si vosotros habéis llegado hasta aquí, el trabajo tampoco os ha de sobrar mucho.
   No nos engañemos, Un Pingüino en mi Ascensor, no es un grupillo que se caracterice por arrastrar a las masas, de hecho nuestras informaciones, sitúan su disco más vendido (creemos que fue La Sangre y la Televisión) en unas veinticinco mil copias, cuando ahora cualquiera que dé cuatro berreos puede llegar a conseguir hasta discos de Oro. Así que supongo que los visitantes que estéis leyendo esto, o sois amigos nuestros, o es que realmente estáis interesados en el contenido de esta página.
   Si no es así estaremos delante de un claro caso de ¿Qué poco trabajo que tenéis algunos? ¡¡Afortunados!!